twitter facebook rss
Pin It

Widgets

,

El Icono de Viña del Mar

Es el artista que más veces ha pisado el escenario del Festival de Viña del Mar, el más importante de la música y en donde ha ganado todos los premiso habidos y por haber. El es Miguel Bosé, quien esta noche fue reconocido como el "ícono" de dicho evento.

En un video le proyectaron la historia de las veces que se ha presentado en ese festival, desde aquel 1981 cuando hasta el sonido le cortaron porque la gente quería más de su música y él se entregó como nunca.

Fue en ese escenario donde junto con Ana Torroja puso fin a "Girados" y la última vez que cantaron "Corazones", el tema que compusieron ambos para dicha gira.

Miguel Bosé agradeció el detalle y bromeó porque le mostraron desde que tenía un cuerpo estilizado (estudió ballet y fue bailarín), cuando tenía la voz de adolescente, al cambio de hombre, con cuerpo más atlético y voz más gruesa, con letras profundas de amor, desamor, lujuria, protesta hasta el amor más tierno como es el de ser padre "y muchos kilos de más".

Será Miguel quien inaugure mañana el Festival de Viña del Mar, en donde continuará con "Estaré", la gira que tantas satisfacciones le ha dado por casi dos años con ese disco Unplugged en donde la bandera es la canción dedicada a sus cuatro hijos.

Y también el Bosé valiente, quien reconoció que a pesar de las críticas, los insultos y todo lo malo que pudo recibir por haberse rebelado y presentarse en Chile cuando nadie quería estar ahí por el régimen político de Pinochet, el desafió todo y los acompañó "como yo hubiera querido que alguien estuviera conmigo en los tiempos difíciles".

Refiriéndose obviamente al franquismo, que vivió muy, muy de cerca y no precisamente sufriendo como miles de españoles, ya que sus padres, sobre todo Luis Miguel Dominguín, era muy cercano al dictador.

Pero fue una época que sin duda lo marcó y lo ayudó a conocer a muchas personas que lo hicieron ser lo que ahora es al recibir enseñanzas, pláticas y hasta de cuidados de personas de la talla de Pablo Picasso, Luccino Visconti y muchas otras figuras del arte y la tauromaquia.

Ese Miguel Bosé solidario, contestatario, crítico; pero también capaz de luchar por la paz, cuidar el planeta, apoyar a los más desprotegidos, ese que se maravilla con el arte indígena y que ve de lo que son capaces de hacer y por eso les hace escuelas, les da becas para que estudien y los acerca al arte y la cultura para que salgan de la marginalidad en la medida de lo posible.

Ese Bosé que también dedica su tiempo, talento y dinero para buscar una vacuna contra el sida, que le da lo mismo dormir en una hamaca en Yucatán, jugar futbol con niños que no tienen ni lo más mínimo para sobrevivir o dormir en hotel de cinco estrellas, comer con la realeza y recibir premios por su música.

Ese es Bosé, y Miguel también, el que cambió de manera radical al convertirse en papá de cuatro niños por lo que se ha enfrentado a todo, desde amenazas y chantajes (que se ha negado a caer en eso), hasta maravillarse con una puesta de sol y la luna.

El Miguel que es El Hijo del Capitán Trueno, pero que salió poeta, y hoy con más de cuarenta años de trayectoria artística es el artística ícono del Festival más importante del mundo: El de Viña del Mar.

0 comentarios

Comentarios

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad