Distancia Segura y sin Violencias: el 25N y la Crisis Sanitaria

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De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se han registrado más 115 mil llamadas de emergencia por problemas de violencia sexual, violencia familiar, social, entre otras, mostrando un incremento del 28% en marzo con respecto a enero 2020 derivado de la crisis sanitaria por la pandemia que hemos vivido en 2020.

La COVID-19 además de ser una emergencia sanitaria, es un emergencia social en tanto las consecuencias que ha tenido y tienen en la vida cotidiana de niñas, mujeres y adolescentes; consecuencias sociales que ponen de manifiesto los niveles de desprotección y peligro que viven mujeres y niñas en la vida cotidiana en su contacto directo y forzado con sus agresores, quienes rodeados de la impunidad de los espacios privados y familiares, ejercen distintos tipos de violencia.

Esto aunado al aumento de la violencia feminicida en el país y en el Estado, a la represión de las manifestaciones de mujeres, colectivas y organizaciones, a los mensajes de odio para mujeres lesbianas y trans, y los mensajes generalizados de deslegitimación de las protestas feministas, nos colocan en un lugar de emergencia para garantizar a todas las mujeres el acceso a una vida libre de todas las violencias.

En el marco del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, desde el OVSG de Aguascalientes nos pronunciamos por la urgente articulación de todas las instituciones para la aplicación de las normas internacionales y nacionales para garantizar a las mujeres una vida libre de violencias durante este encierro forzado, nos pronunciamos por la eliminación de todos los dicursos públicos que, solapados por una misógina interpretacion de la libertad de expresión, incitan al odio contra las mujeres, favoreciendo la violencia feminicida.

Nos pronunciamos por la urgente profesionalización del personal de atención de emergencias para evitar la revictimización, negligencia y omisión en la atención de las llamadas y casos de violencia reportados por niñas y mujeres durante el encierro derivado de esta pandemia global.

Nos pronunciamos por el respeto a la identidad y dignidad de mujeres trans y mujeres no cisheterosexuales que se han vuelto blanco de grupos conservadores y religiosos.

Nos pronunciamos por la autonomía económica de las mujeres, por el reconocimiento y remuneración de su trabajo como cuidadoras y jefas del hogar. Reconociendo la violencia económica y social que viven en tanto la generalización del deber ser de las mujeres desde una lógica patriarcal.

Nos pronunciamos por garantizar la accesibilidad e inclusión a la vida pública y social de mujeres con discapacidad, que históricamente han sido víctimas de todas las violencia y se les ha negado y niega el reconocimiento jurídico, social e histórico en la toma de decisiones.

Nos pronunciamos por distancias seguras y sin violencias para todas las mujeres.

Para todas nosotras, que en el cruce de nuestras diferencias, acompañamos la lucha por el acceso de todas a una vida libre de violencias.

¡No estamos solas!

Vivas y libres nos queremos.